Santa
Santa Artemide Zatti
Lay brother of the Società Salesiana, nurse at the hospital of Viedma, Patagonia, 1880-1951
Early life
Artemide Zatti was born at Boretto (Reggio Emilia) on 12 October 1880; at nine he was already working as a labourer.[1] Forced by poverty, the family emigrated to Argentina when he was an adolescent and settled at Bahía Blanca.[1] He worked first in a hotel and then in a brickworks, attended the parish run by the religious of San Giovanni Bosco, and left for Bernal as an aspirant at the age of 20.[1]
Vocation
While caring for a young priest with tuberculosis he contracted the same disease, and the salesian house at Viedma was chosen for him for the sake of the climate.[1] There Padre Evasio Garrone, a salesian nurse who ran a mission hospital, suggested that he entrust himself to Maria Ausiliatrice for his recovery, promising in return to devote his whole life to the care of the sick; he recovered.[1] He made his perpetual profession as a salesian lay brother.[1]
Ministry
After obtaining the qualification of 'idoneo in farmacia' he took charge of dispensing medicines; on the death of Padre Garrone in 1913 the whole responsibility of the hospital fell on him as vice-director and administrator.[1] He went about the whole city of Viedma and crossed the Rio Negro to reach Patagones, in a white coat with a bag of common medicines, one hand on the handlebar of his bicycle and the other telling the rosary.[1] He never asked for payment, and whatever he was given he used for the hospital; he was available at any hour of the day or night, in any weather.[1] When the hospital he had had built in 1913 was demolished in 1941, he built another.[1]
Death and recognition
In 1950, after a bad fall, tests found the signs of a cancer, which he himself diagnosed; he died on 15 March 1951.[1] Pope John Paul II beatified him on 14 April 2002; he was the first salesian coadjutor who was not a martyr to be raised to the altars.[1] He was canonised on 9 October 2022 by Pope Francis.[1]
Siga la evidencia
Fuentes y notas
- Artemide Zatti
Dicastery for the Causes of Saints · italiano
Consultado el 2026-09-05
Notas editoriales
Translated and condensed from the Dicastery's official Italian profile by an automated pass on 2026-09-09; identity matched on the death date and name; editorial review pending.
Este es un borrador asistido por IA preparado a partir de las fuentes anteriores. Sus citas identifican la evidencia; no sustituyen una revisión histórica.
La biografía heredada
La biografía anterior de este registro.
Leer la biografía heredada
San Artemide Zatti, también conocido como Artémides, nació el 12 de octubre de 1880 en Boretto, Reggio Emilia, una ciudad del norte de Italia. Hijo de Albino Vecchi y Luigi Zatti, era uno de tres hijos en una familia pobre. Debido a dificultades económicas, Artemide tuvo que abandonar los estudios a los nueve años y comenzó a trabajar para un vecino adinerado con el fin de sostener a su familia. En busca de mejores oportunidades, la familia Zatti emigró a Bahía Blanca, Argentina. Llegaron a Buenos Aires el 9 de febrero de 1897, esperando encontrar trabajo y mejorar su situación. Fue en Bahía Blanca donde Artemide encontró empleo en una fábrica de azulejos y también tuvo la oportunidad de asistir a una escuela parroquial local dirigida por los salesianos.
Durante este tiempo, Artemide sintió una profunda vocación para unirse a los salesianos y dedicar su vida al servicio de los demás. A los veinte años, ingresó en el seminario salesiano, conocido como Casa di Bernal, iniciando su camino hacia el sacerdocio. Sin embargo, su trayectoria tomó un giro inesperado cuando contrajo tuberculosis mientras cuidaba a un joven sacerdote salesiano que padecía la misma enfermedad. La dedicación de Artemide al cuidado de los demás se extendió más allá de su propia salud. A pesar de la falta de tratamiento efectivo en aquel entonces, lo enviaron al Hospital San José para recibir atención médica. Con pocas esperanzas de una recuperación total, Artemide recurrió a la oración, pidiendo la intercesión de Nuestra Señora, Auxilio de los Cristianos.
Hizo una promesa sincera de dedicar su vida al cuidado de los enfermos si lograba ser sanado. Milagrosamente, Artemide experimentó una completa curación de la tuberculosis, lo que le permitió cumplir su compromiso. Cumpliendo su palabra, Artemide comenzó a trabajar en la farmacia de San José y aprendió sobre la administración hospitalaria del padre Evarisio Garrone, quien se convirtió en su mentor. Después de la muerte del padre Garrone, Artemide asumió la responsabilidad del hospital y dedicó su tiempo libre a brindar cuidado y consuelo a los pacientes. Su servicio desinteresado y su naturaleza compasiva lo hicieron querido por todos los que lo conocieron, y eventualmente el hospital fue nombrado en su honor. San Artemide Zatti falleció el 15 de marzo de 1951, a los 70 años, después de luchar contra el cáncer en Bahía Blanca, Argentina.
Sus reliquias fueron enterradas en la capilla salesiana de Viedma, Argentina. Reconociendo su vida ejemplar de virtud heroica y dedicación al servicio de los enfermos, el papa Juan Pablo II lo declaró venerable el 7 de julio de 1997. Posteriormente, la beatificación de San Artemide Zatti tuvo lugar el 14 de abril de 2002, cuando el papa Juan Pablo II reconoció su santidad y lo declaró Beato. Finalmente, el 9 de octubre de 2022, el papa Francisco lo canonizó como santo, reconociendo sus significativas contribuciones a la salud y su devoción inquebrantable hacia quienes necesitaban ayuda. El milagro de canonización atribuido a San Artemide Zatti involucró la curación de un hombre en Tanauan Batangas, Lipa, Filipinas, el 24 de agosto de 2016.
Este individuo había sufrido un "accidente vascular encefálico isquémico del cerebelo derecho, complicado por una lesión hemorrágica masiva". La gravedad de su condición fue tal que las autoridades médicas lo enviaron a casa para pasar sus últimos momentos con su familia. Sin embargo, por la intercesión de San Artemide Zatti, el hombre experimentó una curación inesperada y completa. Aunque San Artemide Zatti no tiene una patronal específica asignada, es ampliamente venerado como modelo de desinterés, devoción y cuidado compasivo hacia los enfermos. Su vida y acciones continúan inspirando a personas en todo el mundo para imitar su ejemplo de servicio a los demás, particularmente en el campo de la salud.

¿Conoces una gracia o milagro atribuido a Santa Artemide Zatti?
Reportar una Gracia o Milagro