Santo
San Juan Macías
Dominican lay brother, porter of the convent of Santa Maria Maddalena, Lima, 1585-1645
Early life
Juan Macías was born on 2 March 1585 at Ribera de Fresno (Badajoz), in the Spanish region of Estremadura near the southern border with Portugal.[1] According to a Dominican father who testified at the canonical process of 1644, "at six or seven years his parents sent him to tend herds of pigs and sheep".[1] He was soon left an orphan of both parents and was taken in, together with a little sister, in the house of a relative.[1] Around the age of fifteen he set out without knowing what his destination would be, and, working for owners of herds through Estremadura and Andalusia, he reached Seville.[1]
Journey and vocation
When he was about thirty it became clear to him that God was calling him to go to the Indies, and he sailed with a cattle merchant who had hired him for his proven ability in tending animals.[1] He landed at Cartagena, on the northern coast of present-day Colombia, and after four and a half months on foot along the Cordillera of the Andes he entered the city of Lima.[1] In January 1622, at thirty-seven, he asked to be received as a lay brother in the Dominican convent of Santa Maria Maddalena.[1] He made his profession of vows on 23 January 1623.[1]
Ministry
He was soon entrusted with the porter's lodge, where he gave those who knocked at the convent not only a plate of hot soup but also other basic necessities.[1] He obtained permission to go begging in the city, and was given a donkey which learned on its own to carry the baskets to the appointed places and back to the convent.[1] Many people of Lima and of other cities of the kingdom became his benefactors, providing large sums for the dowries of poor girls, cloth, merchandise and food of every kind.[1] Every day he extended his charity also to the souls in Purgatory, offering prayers to hasten their entry into Heaven.[1]
Death and recognition
Juan Macías died on 16 September 1645.[1] He was beatified by Pope Gregory XVI in 1837 and canonised in the Holy Year 1975 by Pope Paul VI.[1]
Siga la evidencia
Fuentes y notas
- Juan Macías
Dicastery for the Causes of Saints · italiano
Consultado el 2026-09-05
Notas editoriales
Translated and condensed from the Dicastery's official Italian profile by an automated pass on 2026-09-09; identity matched on the death date and name; editorial review pending.
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La biografía heredada
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San Juan Macías, también conocido como Juan de Massias, Juan Masias, Juan Massias, Juan Macias y Juan Arcas Sánchez, nació el 2 de marzo de 1585 en Ribera del Fresno, Estramadura, España. Provenía de una noble familia piadosa pero pobre y experimentó la tragedia de perder a sus padres en edad temprana. A pesar de las dificultades que enfrentó, San Juan Macías mostró un fuerte sentido de trabajo y buscó activamente profundizar su vida espiritual. Como joven, Macías trabajó como pastor, desarrollando una profunda conexión con la naturaleza y la creación de Dios. Perfeccionó sus virtudes y cultivó una profunda vida de oración en la soledad del campo. Después de cierto tiempo, decidió emprender un nuevo camino y se dirigió a América del Sur, específicamente a Cartagena, Colombia, donde trabajó en una hacienda ganadera.
En Cartagena, San Juan Macías conoció a la orden dominicana y sintió la llamada para unirse a ellos como hermano laico. Su deseo de dedicar su vida a Dios lo llevó a Lima, Perú, donde fue recibido en la casa dominicana el 23 de enero de 1622. Macías sirvió principalmente como portero o portero en el convento durante más de dos décadas. Durante toda su vida, San Juan Macías tuvo fama por sus extraordinarias visiones y experiencias místicas. Estos encuentros con lo divino alimentaron su devoción a la oración, particularmente su constante recitación del Rosario. Dedico todas sus oraciones a la liberación de almas en el Purgatorio, con la tradición que afirma que ayudó a liberar más de un millón de almas mediante su intercesión.
Uno de los aspectos notables de la vida de Juan Macías fue su profunda preocupación por los pobres y marginados de Lima. Dedico incansablemente su tiempo y recursos para aliviar sus sufrimientos, proporcionándoles alimentos, ropa y consuelo. Sus actos de caridad desinteresada le ganaron la reputación de ser un verdadero ejemplo de amor cristiano. La espiritualidad y las obras de caridad de Macías también lo acercaron a una estrecha amistad con otro gran santo dominico, San Martín de Porres. Juntos colaboraron en servir a los pobres y difundir el mensaje evangélico. San Juan Macías vivió una vida de gran devoción y santidad, y sus virtudes fueron reconocidas por la Iglesia Católica. El 2 de febrero de 1762, el Papa Clemente XIII decretó sus virtudes heroicas, marcando el reconocimiento oficial de su santidad.
Más tarde, el 22 de octubre de 1837, el Papa Pío VII lo beatificó, reconociendo su profundo impacto en la vida de los fieles. Finalmente, San Juan Macías fue canonizado por el Papa Pablo VI el 28 de septiembre de 1975. Su vida sirve de inspiración para todos, mostrando el poder transformador de la fe, la oración y el amor desinteresado. Aunque su representación es desconocida, sus fiestas se celebran el 16 de septiembre y, en algunos calendarios, el 18 de septiembre. San Juan Macías es recordado como un hombre humilde que dedicó su vida a la oración, al servicio de los pobres y a la intercesión por las almas en el Purgatorio. Su ejemplo continúa inspirando a los creyentes en todo el mundo a vivir vidas de santidad y caridad.
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